La Maestra –MARIA GARRIGUES WALKER–

Es pionera en España de la técnica de gimnasia facial Walkernine. Le avalan años de estudio y experiencia. Ha viajado por todos los continentes investigando nuevas técnicas. En Chicago, Londres y Suiza aprendió las bases de su método, que perfeccionó con el aprendizaje de técnicas milenarias en Rusia, China y Japón. Mi manera de acercarme a la recuperación muscular (gimnasia facial) es muy vasta en cuanto a la formación.

“En este sentido puedo decir que he sido una privilegiada. Al vivir durante 16 años en el extranjero me he podido formar con distintas personas de culturas muy diversas: China, Rumania, Suiza, Alemania, Costa Rica, Inglaterra Francia, EEUU, Bélgica, etc... Por ello en España me siento pionera. La gimnasia facial surge por la necesidad de ayudar a gentes con problemas muy precisos como parálisis facial, accidentes etc..”

El método

El método de gimnasia facial Walkernine es único en el mundo. Es la adaptación de las mejores técnicas milenarias de distintas escuelas, fruto de años de estudio e investigación. La creadora del método, María Garrigues Walker, ha fundado una escuela, Walkernine, que cuenta ya con numerosos adeptos por sus resultados espectaculares. La única herramienta que se necesita son las manos. Los ejercicios se combinan con técnicas básicas de respiración y relajación. El método es personalizado, a la medida: son necesarias seis sesiones individuales, de una hora de duración. Una vez aprendida la técnica, con unos minutos diarios, se ven resultados en dos meses, y el nuevo aspecto se puede mantener durante toda la vida. La constancia diaria se ve recompensada ampliamente con un aspecto más joven y saludable.

Filosofía

La filosofía de Walkernine es un entender la vida como algo que mueve nuestra imaginación y que nos capacita para trabajar el mundo muscular tanto del cuerpo como de la mente. La única forma de globalizar el mundo, es personalizándolo para que las cualidades y energías de cada uno nos hagan grandes a todos. Por eso, en Walkernine todos los tratamientos son personales. Si hay algo que distingue claramente del fitness facial es que nosotros mismos somos los autores, ‘la firma’, los responsables de nuestros rostros. Las armas para conseguir esto son: la constancia, la confianza en uno mismo y, sobre todo, mucha dosis de humor. Para establecer la relación entre las cremas de belleza y la gimnasia facial pondríamos un ejemplo: los zapatos pueden ser de un cuero maravilloso pero si no los nutrimos con una buena crema, al final el cuero se resquebrajaría.